Dairo Rubio Gamboa

Escrito por Dairo Rubio Gamboa
Pastor, comunicador social, periodista, conferencista, catedrático universitario, escritor, productor y locutor de radio y de televisión.
Fue director ejecutivo de la Cadena Alas (Radio Internacional por Satélite).
Fue administrador y productor en Medios Internacionales de Comunicación de Radio Trans Mundial y de HCJB Voz Global.
Es miembro de la Junta Internacional de COICOM (Confederación Iberoamericana de Comunicadores y Medios Masivos Cristianos).
Los aleccionadores e inspiradores mensajes del pastor Dairo Rubio Gamboa son escuchados a través de los programas radiales Especialísimo y Motivación.

La Iglesia en un mundo de comunicaciones

La importancia de los medios de comunicación para la Iglesia de Cristo

He visto y experimentado el cambio sorprendente de los medios de comunicación en los últimos treinta años, y quisiera esta vez enfocar, este análisis, hacia lo que han sido, son y serán los medios electrónicos y los nuevos medios sociales en manos de los cristianos.

Permítanme antes, dejar en claro que la Iglesia de Jesucristo ha sido y será hasta el último instante que esté sobre esta tierra, el referente de transformación para el hombre y la sociedad. Ante esto, los medios sociales solo se deben considerar como herramientas para cumplir el trabajo misionero. El mensaje no ha cambiado, pero tenemos posibilidades de hacerlo llegar con efectividad y multiplicado sí sabemos usar la tecnología alcanzada.

Cristo mismo usó los elementos apropiados en su tiempo para dejar el mensaje de vida, predicando con su potente voz desde la orilla del mar, sobre un barco, en la sinagoga y reunido en coloquio con sus discípulos más cercanos. ¿Qué más hubiera hecho el Señor Jesús si contara con toda la tecnología que hoy disfrutamos?

El apóstol Pablo, también fue un excelente comunicador de la Palabra, con un don especial para disertar y llegar al corazón de los más letrados, así como con el sencillo habitante del pueblo. Como predicador itinerante y como misionero comprometido, usó la herramienta de la observación para dar a conocer efectivamente al «Dios no conocido». Su pasión por comunicar las buenas noticias de salvación, lo llevaron por todo el mundo romano que el imperio había conquistado. Como apóstol a los gentiles, llegó más allá de lo que quizá en nuestros días otras personas con apoyo de la radio, la televisión y el internet pueden alcanzar. Nos queda un desafío por cumplir, y es el de no desaprovechar cada forma de comunicación que se nos presente en estos días, para mostrar a la gente necesitada que el amor de Dios es real y que a través de Jesucristo pueden conseguirlo.

Aunque la aparición de la imprenta en 1450 por parte de Gutenberg, facilitó no solo el camino para imprimir Biblias y demás libros que ayudaron a difundir la palabra de Dios, podemos decir que solo con la creación y difusión de los medios inalámbricos, se vio poco a poco que se podría avanzar mejor con la siembra y cosecha del Evangelio.

Desde 1920 cuando la radio se convirtió en un medio para comunicarse de manera masiva y simultánea, usando para ello las ondas electromagnéticas, muchas personas que no tenían posibilidades de oír antes acerca de Jesús, debido a la limitación ideológica o política de sus países, entonces pudieron recibir en un pequeño receptor de radio, esa esperanza que de otro modo no habrían conocido. La radio no pide permiso para penetrar sobre las fronteras políticas de las naciones.

Si usted tiene la oportunidad de hacer un programa de radio o de administrar una emisora, permita que el Espíritu Santo le guíe, pero prepárese con excelencia en conocer cómo debe hacerse radio. La radio no es cristiana o secular, es únicamente un medio, la diferencia la hace quién o quiénes la producen y difunden. Usted tiene el mejor mensaje para comunicar, el de Cristo.

Luego de la radio, han aparecido otras posibilidades tecnológicas que permiten llegar a muchas personas a la vez. Por ejemplo, la televisión que hizo posible que al sonido se le agregara imagen. Hacer televisión no es tan fácil, pues la mediocridad se va a quedar en el camino, y solo quienes buscan mejorar y hacer cosas de alto contenido moral, social y espiritual que dejen huella en los televidentes, tendrán posibilidades de cumplir el objetivo que cambiará vidas con la acción plena del Espíritu de Dios.

El desarrollo del satélite hizo posible que las cosas que están aconteciendo en otras latitudes se vivieran simultáneamente en este otro lado. Lo que hizo más dinámico el proceso de la radio y la televisión. Esto permitió que las predicaciones de grandes hombres de Dios, las inmensas campañas evangelísticas y los eventos de alta calidad fueran vividos en todos los continentes.

Y lo más reciente en medios de comunicación es el internet, que a su vez ha dado cobijo a los nuevos medios sociales. Es algo que revolucionó no solo las comunicaciones, sino también las vidas de las personas. Se pasó del estar juntos como familia frente a la televisión, a concentrarse en su propio computador. Casi se ha perdido la vida social y familiar, para llevarnos a comunidades virtuales, que pueden ser de ayuda o de perjuicio si no sabemos cómo manejarlas. Pero como dice la Biblia: «Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia de Dios».

En las llamadas redes sociales del internet, se han condensado la radio (audio), la televisión (video) y demás formas de comunicación, que día a día nos sorprende. Podemos poblar esas novedosas comunidades sociales virtuales con el mensaje de Cristo. Pero no podemos presentarlo de cualquier manera.
A pesar de la persecución de la Iglesia de Cristo, a través de los dos mil años de historia, cuando esta abre bien los ojos y lee sabiamente los avances de la ciencia y la tecnología en el mundo, como herramientas que van a multiplicar la efectividad del mensaje de salvación, entonces, el propósito de la Gran Comisión se cumple más pronto.

Hoy en día, casi en cada nación del globo terráqueo, hay al menos un pequeño canal de radio o televisión que irradia su señal como ayuda de la Iglesia de Cristo. Y ¿qué decir del internet? Las Iglesias locales han pasado de ser un grupo aislado de su contexto poblacional, a ser reconocidas en las redes sociales con mensajes diarios de esperanza, a los que cualquiera puede acceder solo con dar «click» a una tecla de su teléfono inteligente, de su ipad, de su tablet o computador de mesa.

No podemos dejar de hacer programación de vida eterna para alcanzar a los no convertidos, ni tampoco dejar de adoctrinar a los ya convertidos, usando la radio y la televisión; pero es imperativo llamar la atención de los cristianos, el liderazgo y de las Iglesias para mirar hacia los nuevos medios sociales. Cada día hay más niños y jóvenes, así como adultos, que están inmersos en su computador o servidor, y no podemos desaprovechar esa inmensa oportunidad de alcanzarlos para Cristo.

¿Qué hace su Iglesia, qué hace usted como pastor o líder o sencillamente como miembro del cuerpo de Cristo para hablar a otros de Jesús? Investigue en qué o dónde se ocupan hoy las personas, y aproveche ese espacio para hablarles del «Dios no conocido» como lo hizo Pablo en el areópago en Grecia.

¿En su congregación usan volantes, trípticos, boletines, radio, satélite, televisión, blogs y páginas de internet, twitter, facebook, mensajes por celular, etc? Cada día la ciencia va aumentando, por lo que el cristiano debe clamar: «Sí, ven Señor Jesús», y poner en acción sus talentos y capacidades para que esto suceda pronto. Solo hasta cuando el evangelio sea predicado en el último rincón de la tierra, vendrá Cristo.

Gracias a Dios por las posibilidades inmensas que la Iglesia hoy tiene para trascender con la Palabra que transforma vidas, usando los medios y la tecnología. Anhele, sueñe, prepárese y vaya a predicar el evangelio a cada criatura.

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